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Bircat haLevaná-la bendición de la nueva luna

Rab Moshé Luria

Acerca de Bircat haLevaná-la bendición de la nueva luna[1]

 Acerca de un ritual misterioso 

לעלוי נשמת
יוסף (חי) ג’ורג’
בן אליהו ואסטרייא ע»ה
תהא נשמתו צרורה בצרור החיים

[1] Adaptado del ensayo de Rab Moshé Luria “Bircat haLevaná,” in Sefer Bet Genazái: Pitjéi Tefilá vol. 4, págs. 470 y sigs.

En la mayoría de las comunidades judías, una vez al mes, después de Havdalá, se recita bircat halevaná-bendición de la nueva luna. El Shabat, así como el mes entrante que es anunciado con la nueva luna, son tiempos de cercanía especial entre Hakadosh Baruj Hu y Su Shejiná, aunque se realiza esta cercanía de modos muy diferentes en ambos casos. Rab Moshé Luria explica estas diferencias en un ensayo acerca de bircat halevaná .[2] El presente capítulo es una adaptación del ensayo mencionado de Rab Luria, expandido con explicaciones necesarias para el lector secular.
Rab Luria basa su ensayo en el pasaje siguiente, que forma parte del servicio de bircat halevaná:

תָּנָא דְבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל אִלְמָלֵי לֹא זָכוּ יִשְׂרָאֵל אֶלָּא לְהַקְבִּיל פְּנֵי אֲבִיהֶם שֶׁבַּשָׁמַיִם פַּעַם אַחַת בַּחֹדֶשׁ דַּיָם.
אָמַר אַבַּיֵּי הֵלְכָךְ נִימְרִינְהוּ מֵעֹמֶד:

Se enseñó en la academia de Rab Ishmael: Mismo si Israel no mereciera otro privilegio que el de encontrarse con su Padre Celestial una vez al mes, les sería suficiente [3].
Dijo Abayé: Por lo tanto, [ya que al decir esta berajá estamos en contacto directo con nuestro Creador] hay que decirla en pie.[4]

Rab Luria conecta las dos enseñanzas talmúdicas de este pasaje a un versículo de Shir haShirim.[5]

מִי זֹאת עולָה מִן הַמִּדְבָּר מִתְרַפֶּקֶת עַל דּוֹדָהּ

¿Quién es la que asciende del desierto apoyándose en su Amado?
El ensayo de Rab Luria explica que existe una relación profunda entre estas tres secciones de texto, aunque a primera vista no parezca evidente.
El versículo de Shir haShirim, en su contexto original, es seguido por palabras cuya traducción literal es: Bajo el manzano encendí tu amor hacia mí. Citando de la obra Avodat Panim, Rab Luria ofrece una interpretación alegórica para explicar estos dos versículos:

מִי זֹאת עֹלָה מִן הַמִּדְבָּר מִתְרַפֶּקֶת עַל דּוֹדָהּ תַּחַת הַתַּפּוּחַ עוֹרַרְתִּיךָ שָׁמָּה חִבְּלַתְךָ אִמֶּךָ שָׁמָּה חִבְּלָה יְלָדַתְךָ:

¡Cuán digna es quien asciende del desierto llevando la Torá y Su Presencia, apegándose a su Amado! Bajo el Sinái suspendido sobre mí, allá encendí tu amor hacia mí…

Esta interpretación se basa ante todo en la interpretación de Rashi de las palabras “mi zot-¿quién es?”
Hakadosh Baruj Hu y Su corte celestial dicen acerca de la Comunidad de Israel, “¡Cuán digna es quien asciende del desierto…,” en la Entrega de la Torá, quien muestra su amor a su Creador, a pesar de seguir en exilio.

Por lo tanto, con las palabras “Bajo el manzano encendí tu amor hacia mí” la Comunidad está diciéndole a su Amado, “¿Recuerdas cómo, cuando yo estaba bajo el Monte Sinái suspendido sobre mi cabeza como una manzana, encendí Tu amor por mí?” Esto, comenta Rashi, es como la conversación íntima durante la noche con la esposa de la juventud.

La noche, continúa Rab Luria, es el tiempo de ocultamiento de la Presencia Divina, en el que la unificación celestial entre Hakadosh Baruj Hu y la Comunidad de Israel no es completa. Sin embargo, aun así sigue habiendo una relación comparable a la del hombre con la esposa de su juventud, en la que la Comunidad de Israel enciende a su Amado para suscitar el deseo celestial de un vínculo apasionado con la Comunidad de Israel de abajo.

Por lo tanto, mismo en los momentos en los que el flujo de influencia Divina está disminuido (así como el foco de atención del hombre disminuye mientras él duerme), aun así, a través de nuestra iniciativa desde abajo (al estar sumido Israel en su anhelo de apego a Hakadosh Baruj Hu), toma lugar una unificación espiritual que puede compararse a la de los momentos en los que reina la perfección espiritual como Shabat o Yom tov-las festividades. Esta inspiración de abajo, dice Rab Luria, se relaciona con la enseñanza de Rab Ishmael, Mismo si Israel no mereciera otro privilegio que el de encontrarse con su Padre Celestial una vez al mes, les sería suficiente.[6] Es decir, a través de su anhelo por cercanía a Hakadosh Baruj Hu, ellos inician un momento de perfección espiritual y unificación que no es producto de una elevación regulada de nivel a nivel. Por resultado, reciben una protección contra todos los dinim, actos de justicia estricta.
Basándose en la obra Meor Enayim (iluminación de los ojos), escribe Rab Luria que el momento de birkat halevaná es un tiempo de gran favor divino en el que logramos encender en nuestro fuero interno el deseo del apego divino. Y nuestro anhelo reverbera en el mundo celestial, inspirando el deseo de estar “cara a cara” con el Pueblo de Israel: de ahí la declaración de Abayé que bircat halevaná hay que decirla en pie.

La idea de estar en pie evoca la Amidá – el shmone esré – la oración cuyo propósito principal es de iniciar la unificación celestial; ésta tomará lugar en la última berajá, bendición de la Amidá, en sim shalom-concede la paz. En lo que se refiere a la Amidá, esta unificación toma lugar a la cima del edificio espiritual que hemos venido construyendo a través del orden de las oraciones matinales, así como se sube las escaleras de un edificio al ir de modo sistemático de peldaño a peldaño. En cambio, en el momento de bircat halevaná podemos lograr el mismo resultado espontáneamente a través de nuestro deseo, así como lo sugiere el versículo, apegándose a su Amado.

Por lo tanto, hay dos clases de unificación “cara a cara”: una de éstas es producto de la realización del edificio espiritual de la unificación celestial por medio de nuestro servicio divino, mientras que la segunda toma lugar en los momentos que el pueblo de Israel inspira el deseo Divino de acercarse a ellos. Ahora bien, la realización del edificio espiritual toma lugar el Shabat, de acuerdo con el orden de ascensión de los mundos celestiales iniciado por nuestro servicio Divino, en las tres partes del Shabat.[7] Y en contraste, la segunda unificación toma lugar en Rosh Jodesh, en que comienza la renovación de la luna mientras que la Comunidad de Israel vuelve a ser edificada en el mundo celestial; por lo tanto ellos pueden causar una unificación en el mundo celestial por reflejo del deseo que muestran aquí abajo.

Según Rab Luria, hay una alusión a la unificación de Rosh Jodesh en un versículo del libro de Ezequiel acerca de patio interior del Santo Templo, con orientación al este, que permanecía cerrado durante los días semanales, pero se abría en Shabat y Rosh Jodesh. Rab Luria cita un pasaje del Midrash de Pirké debé Eliezer, cap. 51, que se basa en las referencias de Ezequiel:

  • Dice Rabí Yehudá: En los días del Templo, en cada Shabat y Yom Tov, los Hijos de Israel veían que se abría la puerta del patio interior del Templo por sí sola: de este modo sabían que había llegado el Shabat y [en seguida] comenzaban a santificar el Shabat [con sus oraciones], y lo mismo sucedía en cada Rosh Jodesh. Los Hijos de Israel venían al Templo y al ver que se abrían las puertas por sí solas sabían que había llegado la nueva luna y decían entonces las oraciones para santificar el mes, ya que el comienzo de éste se anuncia con la vista de la nueva luna. Cuando al estar allá veían las puertas abrirse milagrosamente como por voluntad propia, se daban cuenta que se encontraba ante ellos la Presencia Divina del Altísimo, bendito es, la Shejiná, acerca de quien dice el versículo [Salmos 89:9,] “¡Oh Hashem, Creador Todopoderoso de los ejércitos! ¿Quién es tan poderoso como Tú, O Altísimo?” Y también, [Ezequiel 44:2], “Y me dijo el Altísimo: ‘Esta puerta quedará cerrada. No se abrirá, ni hombre alguno pasará por ella, porque el Altísimo, Creador Todopoderoso de Israel, ha entrado por ella. Por tanto, permanecerá cerrada’”. Entonces se inclinaban de inmediato y se prosternaban ante su Hacedor, como dice el versículo [Ezequiel 46:3]: “el pueblo de la tierra se prosternaba a la entrada de aquella puerta.

El Midrash citado anteriormente cita un versículo como evidencia para esta interpretación:[8]

וְהִשְתַחַווּ עַם הַאַרֵץ פַתח הַשַׁעָר הַהוּא

el pueblo de la tierra se prosternaba a la entrada de aquella puerta

La palabra pétaj (puerta, o bien entrada) se compone de las letras peh (פ), tav (ת) y jet ) ח (. Escritas sin las vocales, así como en el Rollo de la Torá, estas letras podrían leerse sea pétaj (entrada), sea patáj (se abría). La traducción del versículo que suele utilizarse se basa en la primera lectura (es decir, en la que se lee la palabra como pétaj ‘entrada’) y sería:

el pueblo de la tierra se prosternaba a la entrada (pétaj) de aquella puerta.
El Midrash, sin embargo, adopta la segunda lectura (en la que se lee la palabra como patáj ‘abría) y sería:
Cuando se prosternaba el pueblo de la tierra, se abría (patáj) la puerta.

El mensaje es cualquiera que sea nuestro sufrimiento en el exilio, si lográramos al menos una vez al mes darle la bienvenida al Altísimo, realizando así la clase de cercanía a la que aluden las palabras cara a cara, en el momento que la luna se está renovando, como sugiere Rab Ishmael, daienu-sería suficiente. La unificación cara-a-cara es una clase de apego a Hashem que sólo tenemos en Shabat y Yom tov, mientras que el resto del tiempo estamos luchando contra los desafíos que presenta la vida. La conciencia que podemos llegar a un grado similar de cercanía al principio de cada mes nos permite de iluminar nuestra oscuridad interior al causar alegría en el mundo celestial. Quien lee bircat halevaná con alegría ante la idea que su servicio y vínculo al Creador se está renovando en este momento queda imbuido del favor divino que fluye en este instante.

Así también, enseña el Talmud que en las festividades, los cohanim-sacerdotes desenrollaban la cortina ante el Kodesh haKodashim- Santo de los Santos (Sanctasanctórum) para que el pueblo de Israel pudiese ver los querubines, uno de los cuales representaba a Hashem y el otro a la Comunidad de Israel.[9] En las festividades, los querubines estaban abrazados el uno al otro, y les decían los cohanim al pueblo: ¡Vean cómo les ama el Altísimo! Como señala Rab Luria, en las festividades tenían que desenrollar la cortina, es decir que tenían que operar una acción aquí abajo y esta acción suscitaba una unión Arriba, pero en Shabat y Rosh Jodesh la unión sucedía espontáneamente ya que en Shabat se iniciaba desde Arriba y se completaba por nuestro servicio abajo, mientras que en Rosh Jodesh estaba inspirada por nuestro anhelo aquí abajo.
Podemos ahora examinar otra declaración del texto de bircat halevaná:

אֲשֶׁר בְּמַאֲמָרוֹ בָּרָא שְׁחָקִים וּבְרוּחַ פִּיו כָּל צְבָאָם, חֹק וּזְמַן נָתַן לָהֶם שֶׁלֹּא יְשַׁנוּ אֶת תַּפְקִידָם,

Con Su declaración creó los cielos, y con el soplo de Su boca todos sus ejércitos. Un decreto y un horario les dio que no alterasen su tarea designada.

Estas palabras aluden a la unificación celestial paralela a la acción de los cielos y todos sus ejércitos. En contraste, las palabras que siguen en el texto de bircat halevaná, “Son felices y se alegran de cumplir la voluntad de su Amo”, aluden a lo que nosotros, el pueblo de Israel, hacemos abajo con nuestro servicio divino, y como decimos en la berajá,que están destinados a renovarse ellos mismos así como la luna”; la luna es una palabra código aludiendo a la Comunidad de Israel.

Leemos a continuación la declaración de Rab Ishmael, seguida por los versículos de Shir haShirim para indicar que emulando la acción de apoyándose en su Amado, podemos atraer a nosotros desde Arriba la misma clase de unificación, mismo si en este momento no está iniciada en el mundo celestial, así como lo sugiere el versículo que decimos ahora también:[10]

קֹ֣ול דֹּודִ֔י הִנֵּה־זֶ֖ה בָּ֑א מְדַלֵּג֙ עַל־הֶ֣הָרִ֔ים מְקַפֵּ֖ץ עַל־הַגְּבָעֹֽות׃

He aquí que viene saltando sobre las montañas, brincando sobre las colinas.

Sea Su voluntad que merezcamos experimentar este anhelado momento, en una anticipación de nuestra añorada gueulá antes de su tiempo, así como lo hicimos en el éxodo de Egipto.

SELECCIÓN DE HALAJOT-LEYES ACERCA DE BIRCAT HALEVANÁ DE LOS ESCRITOS DEL BEN ISH JAI

La sección que sigue incluye la traducción al español de algunas leyes así como consejos acerca de bircat halevaná, de la compilación del Ben Ish Jai (Rab Yosef Jayim), [11]el eminente sabio de Bagdad.
Se ha de recitar bircat halevaná con alegría y pronunciar las palabras con sumo cuidado, ya que es una forma de darle la bienvenida a la Shejiná.

Si una nube – por leve que sea – recubre la luna, no recita la bendición. Puede recitarse la bendición toda la noche, incluso después de jatzot-medianoche. Deben juntarse los pies, como cuando decimos la Amidá, y al decir [Salmos 8:4] כִּֽי־אֶרְאֶ֣ה שָׁ֭מֶיךָ מַעֲשֵׂ֣י אֶצְבְּעֹתֶ֑יךָ יָרֵ֥חַ וְ֝כוֹכָבִ֗ים אֲשֶׁ֣ר כּוֹנָֽנְתָּה׃ – cuando contemplo Tu cielo, obra de Tus dedos, la luna y las estrellas que Tú estableciste, hay que alzar los ojos y mirar la luna. Ahora bien, a partir del momento en que se comienza a decir la berajá, no se debe volver a mirarla.

Una persona ciega debe abstenerse de recitar la berajá, ya que hay un debate cabalístico al respeto que no es conclusivo, y siempre que existe una duda acerca de la obligación de recitar una berajá es preferible no decirla. Un ciego debe acercarse al jazán, líder de las oraciones que está recitando la berajá, y pedirle al jazán de antemano que le tenga en mente, incluyéndole en su berajá; de este modo al oír la berajá cumplirá su obligación de decirla. La persona que solamente puede ver con gafas puestas puede decir la berajá a pesar de que no pueda ver la luna sin gafas puestas.

Es necesario decir la berajá al aire libre y no bajo un techo. Solo si una persona es incapaz de salir debido a enfermedad o por cualquier otra razón, puede decir la berajá bajo el techo de su casa. Cuando se dice la berajá al aire libre, es preferible decirla en un lugar en que se esté pisando la tierra [mejor que el cemento] si posible.[12]

Hay que decir tres veces la fórmula keshem she anajnu merakdim-así como bailamos nosotros, del texto de bircat halevaná, y cada vez hay que hacer tres pequeños saltos al decirlo. [13]El foco de nuestra intención es un misterio que existe tras de esta enseñanza, que se relaciona con la ascensión de las sefirot. Y aquí en nuestra ciudad, Bagdad, es costumbre de dar tres saltitos al decir besimán tov tehí lanu-sea esto una señal propicia para nosotros, y personalmente, yo he adoptado la costumbre local.

Además, al decir keshem sheanajnu merakdim-así como bailamos nosotros, doy tres nuevos saltos y les enseño a otros que lo hagan ellos también. Asimismo, nuestra costumbre aquí es de dar tres nuevos saltitos al decir David, melej Israel, jai vekayam-David, rey de Israel, sigue vivo y presente.

En el texto de la berajá, no debe decirse sheaf hem, sino shegam hem-ellos también [están destinados a renovarse]. En la frase simán tehi lanu-sea esto [una señal propicia para nosotros], se ha de decir tehi lanu en lugar de tihiéh lanu, esto va a ser [una señal propicia para nosotros].[14]

Si se va a recitar bircat halevaná solo en lugar de hacerlo junto con la comunidad, se debe decir keshem she ani meraked, así como yo bailo, en lugar de keshem she anajnu merakdim, así como bailamos.

Según varios manuscritos extantes, al decir David, melej Israel, hay que tener en mente que nombre David escrito con todas sus letras, visualizando la letra yod después de la vav – דויד – y ésta es también mi costumbre.

El enfoque principal de este ritual requiere que digamos las palabras baruj yotzrij, baruj osij, baruj konij, baruj borij-[15] bendito es Quien os ha formado, bendito es Quien os ha hecho, bendito es Quien os ha creado, bendito es vuestro Amo. Estas palabras han de decirse en orden para que las iniciales de la segunda palabra en cada frase (yod, ayin, kuf, bet) formen el nombre Yaakov. Además, según la sabiduría interior de la Torá, la palabra yotzrij alude al mundo celestial de yetzirá-formación, osij al de asiyá-acción, konij al de atzilut-cercanía, y borij al de beriyá-formación. […]

Existen razones por las cuales no se dice birvat halevaná en Shabat ni en Yom tov, como indicado en el libro Pajad Itzjak, pero la de más relevancia es que antes de decir bircat halevaná hemos de suscitar un sentimiento de alegría en nuestro fuero interior y en Shabat así como en Yom tov ya estamos imbuidos de una alegría interior que no estaría vinculada a la alegría especial que hemos de sentir al nacimiento de la nueva luna.

Además, como escribí en la santa obra Mekabetziel, otra razón es que en la fórmula de birkat halevaná hemos de maldecir a nuestros enemigos, como en el versículo tipol aleihem emata…-que los invada el terror, y no podemos maldecir en Shabat ni en Yom tov, así como no podemos promulgar un decreto de jerem-excomunicación en esos días.

Después de los tres saltitos decimos el versículo [Salmos 51:12] lev tahor…-un corazón puro, repitiéndolo siete veces, paralela a las siete sefirot keter, jojmá biná, daat, jesed, guevurá, tiferet, y a continuación leemos el salmo (121) shir lamaalot esa enái…- Cántico de las ascensiones. Alzaré los ojos… y también [salmo 150] Haleluyá, Halelú El bekodshó-¡Aleluya! Alabad al Altísimo en Su Santuario, como indicado en el sidur de nuestro maestro el Rashash zt”l, (Rab Shalom Sharabi).
Además, está escrito en la obra manuscrita Keter Maljut que se recomienda recitar ahora el versículo [Isaías 30:26] vehayá or halevaná…y la luz de la luna será…

וְהָיָ֤ה אֽוֹר־הַלְּבָנָה֙ כְּא֣וֹר הַֽחַמָּ֔ה וְא֤וֹר הַֽחַמָּה֙ יִהְיֶ֣ה שִׁבְעָתַ֔יִם כְּא֖וֹר שִׁבְעַ֣ת הַיָּמִ֑ים בְּי֗וֹם חֲבֹ֤שׁ יְהוָ»ה֙ אֶת־שֶׁ֣בֶר עַמּ֔וֹ וּמַ֥חַץ מַכָּת֖וֹ יִרְפָּֽא׃

Y la luz de la luna será como la luz del sol, y la luz del sol. Y la luz del sol será como siete veces la luz de los siete días, el día en que el Altísimo vendará las heridas de Su pueblo y curará las llagas de lo que ha sufrido.

El autor no ofrece ninguna razón para explicar lo precedente pero encontré una explicación en las enseñanzas del Arí z”l al final de la obra Mavo Shearim (125b y 126a), indicando que oculta en este versículo se encuentra la esencia de bircat halevaná. Rab Jayim Vital explica todas las alusiones cabalísticas en este versículo, correlacionándolas al texto de bircat halevaná. También puede consultarse el Pri Etz Jayim (p. 108, columna 4), así como el sidur de cavanot-intenciones cabalísticas de nuestro maestro el Rashash. Se recomienda pues recitar este versículo en este momento.

Como lo indica Rab Mordejái Eliahu zt”l, los hombres solteros que desearían casarse han de saber que al decir bircat halevaná con concentración y junto con la comunidad se atrae hacia abajo un favor Divino especial para cumplir su anhelo. No deben perderse ni una ocasión de participar en el ritual de bircat halevaná.

COSTUMBRES DIVERSAS
Según Rab Israel Avijái,[16] así como otros cabalistas, las mujeres pueden decir bircat halevaná. Así también, según algunos cabalistas, entre ellos Rab Israel Avijái, se puede decir birkat halevaná, (la bendición de la luna) el día mismo de Rosh Jodesh. Otros cabalistas insisten que hay que esperar tres días después de Rosh Jodesh antes de decir la berajá-bendición, mientras que en muchas comunidades acostumbran a decirlo después de Havdalá en el primer Shabat después de Rosh Jodesh. Como es importante involucrase en el ritual de bircat halevaná vestido con ropa de Shabat o festividades, el decirlo el motzae Shabat nos facilita la preparación. No obstante, quien comprende que bircat halevaná es una oportunidad que tenemos al mes para encontrarnos “cara a cara” con nuestro Hacedor, no le concede tanta importancia al aspecto práctico de este encuentro. En este sentido, seguir la costumbre de Rab Avijái nos facilita el proceso ya que en Rosh Jodesh nos vestimos con más cuidado. Como mencionado, antes de comenzar hay que estar seguro de que la luna no esté recubierta por ninguna nube, por leve que sea.

El relato que sigue lo cuenta Rab Shmuel Eliahu, hijo de Rab Mordejái zt’l:[17]

  • Me contó un hombre respetable, director de un colegio, que se encontraba una vez en la sinagoga de Rab Mordejái Eliahu, zt’l, en un día en que había caído nieve y el cielo esta recubierto de nubes. Sin parecer preocuparse por las nubes, el rab zt’l les dijo a los congregantes: “Vamos a salir para decir bircat halevaná.” Nadie se preguntó cómo se podía salir con un tiempo como el presente para ver la luna y recitar la berajá al verla, y todos salieron tras del rab. Se volvió el rab hacia el jazán, diciéndole: ¡Haz esto con las manos! Y apartó el rab las manos como si estuviera de este modo apartando las nubes. Los congregantes se echaron a reír así como el jazán, pero el rab repitió su petición, diciendo: “¡Nu-Vamos, haz el gesto que te he indicado con las manos!” El jazán en seguida hizo lo que le pedía el rab, apartando las manos, y en efecto se apartaron las nubes descubriendo la luna ante todos los presentes.Al escuchar tal cuento traté de comprobarlo y le pregunté a uno de los gabaim, ayudantes en la sinagoga acerca del incidente, y me respondió que se acordaba de ese momento y también de otros incidentes similares. Le pregunté: “¿Y porqué no me lo contaste?” Me respondió que en la sinagoga del rab estaban todos acostumbrados a incidentes parecidos. Nunca les sucedió de salir con la intención de recitar bircat halevaná y volver a entrar sin haber podido decir la berajá. “Otra vez,” añadió el gabai, salimos y la luna estaba cubierta por nubes. Nos dijo el rab de esperar cinco minutos y se descubriría la luna y en efecto así fue. En otra ocasión, le dijo el rab al jazán de recitar el versículo: כִּֽי־אֶרְאֶ֣ה שָׁ֭מֶיךָ מַעֲשֵׂ֣י אֶצְבְּעֹתֶ֑יךָ יָרֵ֥חַ וְ֝כוֹכָבִ֗ים אֲשֶׁ֣ר כּוֹנָֽנְתָּה׃ – Cuando contemplo Tus cielos, la obra de Tus dedos, la luna y las estrellas que Tú estableciste. De inmediato se apartaron las nubes y vimos el cielo, la luna y las estrellas. ¡Nos acostumbramos a incidentes parecidos con el rab y no se ocurrió contárselo!

1. Adaptado del ensayo de Rab Moshé Luria “Bircat haLevaná,” in Sefer Bet Genazái: Pitjéi Tefilá vol. 4, págs. 470 y sigs.
2. En Sefer Pitjéi Tefilá, vol. 4, 470ff.
3. Sanhedrín 42a.
4. Ibid.
5. Cantar de los Cantares 8:5.
6. Sanhedrin 42ª.
7. Es decir, la oración que recitamos al principio del Shabat en el atardecer y la seudá, comida festiva que le sigue, la oración de la mañana y su correspondiente seudá, y Minjá, la oración de la tarde, seguida por la tercera seuda.
8. Ezequiel 46:3.
9. Tractado Yomá 54b.
10. Shir haShirim 2:8-9.
11.Sefer Ben Ish jai: jelek HalaJot. Hotzaat Sefarim Mercaz haSefer, Jerusalem, 1954, págs. 134-135.
12. La tierra representa a la Maljut (la Shejiná, quien es el alma colectiva de Israel). Estamos dándole la bienvenida al decir bircat halevaná.
13. Una sugerencia alternativa del Sidur ArtScroll es empinarse en la punta de los pies como si se estuviera bailando.
14. Tehi lanu es una solicitación – una plegaria (sea esto…) mientras que tihiéh lanu es una confirmación (esto va a ser…).
15. Estas formas gramaticales se usan por razones cabalísticas. Véase el sidur de Rab Mordejái Eliahu, Sidur Kol Eliahu haShalem, al pi piskéi Maran Harishón leTzion HaRav HaGaón Mordejái Eliahu (Jerusalem: Hotzaá Darkéi Horaá laRabim”, 5762).
16. Rosh Yeshiva de la Yeshivat Bet Él de cabalistas en la ciudad antigua de Jerusalem.
17. De la biografía de Rab Mordejái, en el libro Avihem shel Israel, quinta sección.
18.Le agradezco profundamente a Yosef Benzaquen por contarme este relato al oír que yo estaba escribiendo acerca de bircat halevaná y por proveerme su fuente.

Simcha Benyosef

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